Crónica de veinte reyes, coordinador César Hernández Alonso, Vitoria, Ayuntamiento de Burgos, 1991
Capítulo LXXV, pág. 238
De cómo los infantes de Carrión se ascondieron con miedo del león
… el Çid, estando en Valençia en vno con sus yernos, avino así un día que se soltó vn león que tenie preso en vna rred, e el Çid dormíe entonçes. Los infantes, quando lo vieron, ovieron grand miedo, e el vno dellos a quien dezían Ferrrand Gonçales / fuese meter tras un escaño mucho espantado, e su hermano, Diego Gonçales, salió fuera a la puerta, dando vozes que nunca veríe Carrión, e ascondióse con el grand miedo so vna viga del lugar, e tan feo se paró y que, quando ende salió, non eran de veer los paños que vestíe. Los caballeros del Çid, quando esto vieron, punaron de guardar su señor. El Çid, uando despertó e se vio çercado dellos, preguntóles por qué lo fizieran. Ellos le dixeron: “Señor, soltóse el león y metiónos a todos en grand rrebato”. El Çid fue entonçes al león, e prendiólo, e metiólo en la rred. El Çid asentóse entonçes en vn escaño, e demandó por sus yernos, e pero que ellos veyen que los buscauan e los llamauan, tan grande era el miedo que avían que non osauan rresponder, e asy avían la color perdida commo sy fuessen enfermos. E cuando los fallaron e supieron que por el miedo del león se acondieron, asy començaron a profazar dellos e a fazer escarnio, mas defendiólo el Çid. Los infantes teníese por muy maltrechos e muy envergonçados desto que les acahesçiera.


