sábado, 7 de noviembre de 2020

Crónica de Veinte reyes.

 



Crónica de veinte reyes, coordinador César Hernández Alonso, Vitoria, Ayuntamiento de Burgos, 1991 

 

Capítulo LXXVpág. 238 

De cómo los infantes de Carrión se ascondieron con miedo del león 


… el Çid, estando en Valençia en vno con sus yernos, avino así un día que se soltó vn león que tenie preso en vna rrede el Çid dormíe entonçes. Los infantes, quando lo vieron, ovieron grand miedo, e el vno dellos a quien dezían Ferrrand Gonçales / fuese meter tras un escaño mucho espantado, e su hermano, Diego Gonçales, salió fuera a la puerta, dando vozes que nunca veríe Carrión, e ascondióse con el grand miedo so vna viga del lugar, e tan feo se paró y que, quando ende salió, non eran de veer  los paños que vestíe. Los caballeros del Çidquando esto vieron, punaron de guardar su señor. El Çiduando despertó e se viçercado dellospreguntóles por qué lo fizieran. Ellos le dixeron: “Señor, soltóse el león y metiónos a todos en grand rrebato”. El Çid fue entonçes al león, e prendiólo, e metiólo en la rred. El Çid asentóse entonçes en vn escaño, e demandó por sus yernos, e pero que ellos veyen que los buscauan e los llamauan, tan grande era el miedo que avían que non osauan rresponder, e asy avían la color perdida commo sy fuessen enfermos. E cuando los fallaron e supieron que por el miedo del león se acondieronasy començaron a profazar dellos e a fazer escarnio, mas defendiólo el Çid. Los infantes teníese por muy maltrechos e muy envergonçados desto que les acahesçiera. 

 

jueves, 5 de noviembre de 2020

Fronzida trahe la cara

 Sobre la expresión, fronzida trahe la cara, hay que señalar que con un significado semejante aparece en los siguientes pasajes: 

Poema de Mio Cid, ed. Colin Smith, Madrid, Cátedra, 1990

Cantar I, 40. Tras la batalla con Fariz y Galve.

788-790

Andava mio Çid   sobre so buen cavallo

la cofia fronzida:   ¡Dios commo era bien barbado!

Almofar a cuestas,   la espada en la mano. 

Cantar II, 95. Tras la batalla con Yuçef

1743-1745

Con .c. cavalleros   a Valencia es entrado

fronzida trahe la cara,   ca era desarmado,

assi entro sobre Bavieca   el espada en la mano.      

Cantar III, 119. Tras la batalla con Bucar

2433-2437

Mio Çid Ruy Diaz   el Campeador contado

con dos espadas   que el preçiava algo

por la matança   vinia tan privado,

la cara fronzida   e almofar soltado,

cofia sobre los pelos   fronzida della yaquanto.


En los tres ejemplos, la expresión, fronzida, aparece en un mismo contexto tras una victoria militar. Los pasajes 788 y 1743 ofrecen un plano general: la imagen ecuestre del héroe que regresa victorioso con la espada en la mano y el rostro descubierto. El pasaje 2433 prescinde del caballo y presenta al Cid con la cara descubierta entre los despojos de los enemigos que yacen muertos en el campo de batalla. 

Los dos primeros se ilustran con un grabado de la Crónica del muy esforçado cavallero el Cid ruy diaz campeador, Sevilla, 1526:

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000089942&page=1



Para ilustra el primer plano de la cara fronzida, común a los tres ejemplos, me sirvo de una imagen de Basilio Zomeño Vilatela que, amablemente, me ha permitido reproducir:

 https://www.facebook.com/photo.php?fbid=176852857325207&set=gm.1390205037848771&type=3&theater&ifg=1



La imagen representa, en un capitel de la ermita de Santa Cecilia en Aguilar de Campoo, a los soldados de Herodes degollando a los inocentes. Los soldados van ataviados con unas mallas que les cubre de la cabeza a los pies. Es muy probable que estas mallas, representadas en el relieve, se parezcan más a las empleadas en la época del Cid que a las utilizadas por los soldados de Herodes.

El Cid se quita el almófar o capuchón, y la parte de la malla que cubre la boca se queda arrugada, recogida, fruncida alrededor del cuello. Así,  vemos su cara o su barba que resplandece de gozo por la victoria obtenida. 

Espero haber disipado la duda sobre el significado de fronzida que se planteó en la tutoría.


domingo, 1 de noviembre de 2020

Período rítmico

 Navarro Tomás, Tomás, trica española, Barcelona, Labor 1991. 

“La originaria y básica correspondencia entre poesía y canto muestra que cualquier verso simple, de unidad definida, posee además del acento final otro apoyo rítmico situado en una de sus primeras sílabas. La parte del verso, comprendida desde la sílaba que recibe el primer apoyo hasta la que precede a la última, constituye el período rítmico interior. Actúan como anacrusis las sílabas débiles anteriores al primer apoyo del verso. El acento final es punto de partida del período de enlace, en el que se suman la última sílaba acentuada y las inacentuadas que la sigan, las sílabas de esta misma clase iniciales del verso inmediato y la pausa intermedia. En la sucesión de los versos, los períodos interiores y de enlace, marcados por la reaparición a intervalos semejantes de los apoyos del acento, se suceden regularmente a la manera de los compases de una composición musical.” 

Siguiendo la definición de Navarro Tomás, distinguimos el período interno y de enlace en el v. 1774 dePoema de mío Cid, separando entre corchetes las sílabas del período interno y entre paréntesis la del período de enlace. Hay que tener en cuenta que la cesura en el verso compuesto es semejante a la pausa versal. 

fron- [ zi-da- trahe- la- ] ( ca-ra   /  ca- ) e-ra- des-ar-] ma-do, / ) 

O            [ Ó  O   Ó  O ]        Ó  O    O )  Ó  O   Ò  O]      ( Ó  O  / ) 

En este ejemplo, el período interno está compuesto de dos cláusulas o tiempos conformados podos sílabas, pero son posibles diferentes combinaciones de sílabas: el período interno del verso 1753, en su primer hemistiquio, tiene dos cláusulas de tres sílabas y en el segundo, la primera cláusula es de una sola sílaba y la segunda de dos. 

Ve- [des- el- es-pa-da- san-] (grien-ta   / e- su-)  [dien-to el- ca-] va-llo, / ) 

O     Ó   O   O    Ó   O   O ]       Ó  O      O   O )      Ó     Ó     O ]   Ó   O / ) 

 Así pues, lo que define al verso épico es el compás binario de dos por dos, siendo el primer tiempo el fuerte y el segundo el débil. La cláusula puede constar de una sílaba, de dos, de tres y en casos excepcionales hasta de cuatro sílabas. El grupo de sílabas que conforman la cláusula determinan el ritmo del verso. Así, dos cláusulas de dos sílabas, siguiendo los tipos de pie de la métrica latina, será de ritmo trocaico (Ó  O); dos clausulas o tiempos de tres sílabas, serán de ritmo dactílico (Ó  O  O); y la combinación de ambos, de dos y de tres sílabas, será de ritmo mixto como en el ejemplo siguiente: 

[Quan-dol- vie-ron- de-] (pie,   /) [que e-ra- des-ca-val-] ga-do,/ ) 

Ó         O      Ó    O   O    Ó [O] /            Ó   O    Ó       O        Ó   O /  

 

 

El alano y la carne: LBA

 Ruiz, Juan, “Libro de buen amor”, ed. Alberto Blecua, Madrid, Cátedra, 2014. El alano y la carne, 226-229 226 Alano carnicero  en un río an...